No ha por donde la sinergia de los oficiales este día no implicaba cooperación, ni siquiera conseguir sentar los cimientos para los jefes y mandos que queremos para el futuro inmediato de la Guardia Civil.
La práctica nos demuestra que perseguimos objetivos comunes: oficiales cohesionados, en paz y armonía, preocupados PRINCIPALMENTE por dirigir las necesidades de seguridad pública que tienen nuestros ciudadanos. Pero cada uno tira al pesebre que tiene más cerca, en sentido figurado de nuevo, que el pesebre es el escalafón de la nueva escala.
Nada de vista larga, y mucho menos paso corto. Si ambos son contumaces en el pesebre de su escala, ninguno conseguirá, como dice la ciencia de la gestión, llegar a su objetivo. Sin embargo, la integración puede conseguirse si ambos comen en el mismo pesebre, acercándose primero uno al otro, y después comer en el segundo pesebre, acercándose el otro al uno.
En este sentido, pobre el administrador de los burros, que teniendo zanahorias no puede premiar a unos ni a otros con tremenda fábula de desconciertos.
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