jueves, 11 de marzo de 2010
Un anuncio o una opción??
miércoles, 10 de marzo de 2010
Ya se ven los brotes verdes…
Seguro que todos habéis oído esa frase en nuestro pasado reciente. Pues ahora es cierto y, probablemente los brotes verdes somos nosotros.
Para los más jóvenes y para quienes ya lo olvidaron: estamos en la antesala de lo que pasó hace 15 años. Entonces, una crisis económica se saldó con un ajuste cruel. Un ajuste en el que nosotros personalmente lo pagamos muy caro. No sólo retrocedimos, bajando nuestro poder adquisitivo de una forma brutal. Algunos pensarán que como el resto del funcionariado, pero no es cierto. Mientras que los guardias civiles perdíamos muchos puntos de poder adquisitivo, nuestros compañeros de las policías autónomas y muchas locales no.
El resultado fue claro. Las distancias con las policías autónomas crecieron aún más, pero gracias a nuestro sacrificio (como al de otros policías y muchos funcionarios), entre otros sacrificicados, se consiguió acceder a la U.E. en una posición de preeminencia para España.
Hace unos días nos sorprendían con un globo sonda que es un anuncio para navegantes. Probablemente nuevamente la crisis se solucionará socializándola contra los funcionarios. Los compromisos de mantenimiento del gasto social no van con ellos. Y en ese anuncio, a estas horas ya desmentido, subyace una situación amenazante y ahí es donde están los brotes verdes, porque vosotros, porque yo seremos los paganinis de esta crisis, seremos esos brotes… (por algo vamos de verde).
El problema no es sólo que lo paguemos personal y familiarmente, sino que profesionalmente estamos ante la amenaza de repetir la situación de hace unas décadas, sin presupuestos para renovación de material policial, vehículos, naves y aeronaves,… e incluso de gasolina. Nuevamente podemos volver a las patrullas con la cartera de camino, pero, ahora, esta crisis se desarrolla en el siglo XXI y nos asomamos peligrosamente a volver a ver por nuestras carreteras y caminos a las patrullas de la Guardia Civil del siglo XIX (malditas esencias decimonónicas).
Las medidas parecen apuntar a la productividad: adiós amiga, adiós complemento destinado a remunerar a quien no produce, restándole a los demás lo que sí producen, ¿podemos consentirlo? NOOOOO!
Digamos NO!, porque la mayoría de nosotros somos demasiado talluditos para ser los brotes verdes. NO, NO SOMOS BROTES VERDES, SOMOS GENTE QUE, EN MUCHAS OCASIONES, SE LA JUEGA.
martes, 9 de marzo de 2010
Anuncio para navegantes... para todos los navegantes
Quien así pensaba que se dé con un canto en los dientes.
La asociación que nunca existió, los ínclitos de la AEDES, han puesto las cartas sobre la mesa:
- La previsión de ascensos de este año no alcanza a todo los oficiales con posibilidad de ascenso. En un tiempo en que los oficiales de la ESO ascienden a Capitán a los 3 años, casi sin darse cuenta de qué es realmente la Guardia Civil, vamos a acabar teniendo al alférez cebolleta, a un alférez con 10 años en el empleo, para que con suerte llegue a Capitán a los 60,5 años.
- Después de que la Subdirección de Personal le dijera explícitamente a la AEDES que la opción de dejar todas las escalas a extinguir y que fueran los nuevos infantes de Zaragoza los únicos integrantes de la nueva Escala NO ERA UNA OPCIÓN. Llueven mensajes por correo electrónico anunciando esa prospectiva. En su mentalidad ésta es la única forma de conseguir mantener una situación de privilegio, situación inconcebible en el siglo XXI.
Pues bien a lo mejor sus maquiavélicos planes no son los mejores para ellos mismos:
El grupo socialista instó al gobierno de su mismo partido a que la Ley, que había surgida del consenso con las asociaciones y cuyos términos os hemos ido trasladando en este blog, a que la reforma de la Ley de Personal se tramitará y, con ella, la integración de las 4 escalas de oficiales.
La AEDES que, como no es asociación, es una especie de ente fantasma, ha estado luchando en la sombra (como buen fantasma) para que no sea así y, al parecer, lo ha conseguido.
Pues si lo han conseguido enhorabuena compañeros, pero, también, enhorabuena a los que esperaban lo contrario, porque puede que el retraso se vuelva en su contra. Porque, a lo peor no sale adelante la reforma de la Ley de Personal de la Guardia Civil, y, a lo mejor, coincide con la de la Policía y con esa coincidencia iniciamos el primer paso no hacia la integración, que dejará de ser necesaria, sino hacia la unificación.
Y tal vez sea la unificación la forma de contentar a todos:
- Unos se podrán ir a sus añorados cuarteles, tal vez entonces empiecen a añorar la profesionalidad que han tenido a sus órdenes tantos años y que.. que buen vasallo si hubiera tenido buen señor (permítanme la licencia, aunque sea medieval y feudal).
- Otros podrán alcanzar un status de policías con deberes, policías con derechos y..., en definitiva, policías democráticos de un estado democrático.
Dónde estamos
Hace unos meses os anunciábamos que el grupo socialista instaba al gobierno de su mismo partido a que acelerase los trámites parlamentarios para que la Guardia Civil se adaptara a la nueva situación que introduce el EEE de Bolonia. La conclusión que se daba a dicha proposición no de ley es que en el siguiente período de sesiones se daría luz verde a la tan esperada nueva ley de personal del Cuerpo.
Ese período ha llegado pero no parece que se esté por la labor. Ya os decíamos que alguien pagaría la posible salida de la crisis y el pago no se haría sólo en metálico. La ilusión y el trabajo de muchas para dar a luz esa nueva ley que es realmente necesaria puede irse por la borda.
Desde aquí nos gustaría alinearnos con las posiciones que mantenía el grupo socialista en septiembre e instar a que se cumpla esa proposición no de ley. La Guardia Civil necesita con urgencia esa nueva ley y la necesita para ya.
lunes, 11 de enero de 2010
La crisis que nos devolvió a Roldán
El nuevo año nos sorprende con medidas inquietantes. Durante décadas cuando nuestros retoños preguntaban por el significado de nuestras matriculas oficiales, los más socarrones, en un alarde de ingenio poco ingenioso le respondían "Poco Ganamos Compañeros". Ahora los hijos del Cuerpo tendrán razones de peso para creer a sus padres.
Hace décadas un personaje de infausto recuerdo se lo llevó crudo, se llevó el dinero de nuestros huérfanos. Casi 20 años después han decidido que no valía con el dinero de los huérfanos y ahora se llevan también el de los que aún tienen padres. En efecto, a principios de cada año se retribuyen las becas de estudios para los hijos del personal profesional de la Guardia Civil. Unas becas que cuesta obtenerlas, porque el expediente del infante ha de estar impoluto. Y he aquí que, sin aviso previo, este año se han reducido a la mitad, es decir, se van a pagar cantidades que no llegan a cubrir ni la mitad de una matrícula universitaria.
Los más tecnócratas podrían pensar de inmediato: consecuencia directa de la crisis. Pero, es que la salida de esta crisis económica NO se iba a hacer sobre la reducción del gasto social. Pues estas ayudas al estudio, le pese a quien le pese, son gasto social.
Ante esta situación se puede concluir que, o bien tenemos que el espíritu de un Roldán redivivo ha reaparecido, o bien que preparémonos a que hemos de ser los paganos de la crisis.
Y es que si han decidido que el recorte del gasto empieza por el chocolate del loro de unas ayudas sociales, qué nos podemos esperar del gasto realmente importante. Bueno qué nos podemos esperar no, porque las medidas ya están ahí y no parecen muy halagüeñas.