domingo, 10 de mayo de 2009

SEGUNDAS ACTIVIDADES DE POLICÍAS AUTÓNOMAS Y CORONELES: UNIDOS POR LA MAGNANIMIDAD DEL ESTADO A NUESTRA COSTA


Durante los años de crecimiento exponencial de la economía española no hemos podido conseguir la tan ansiada equiparación salarial con las policías autonómicas. Hemos de resignarnos a considerar que un cuerpo policial que sirve a unos intereses más oligárquicos y caciquiles ha de estar mejor retribuida porque su razón de ser tiene que ver con el mantenimiento de un statu quo de unos dirigentes provinciales que precisan de esa policía como remedo de unas fuerzas armadas que no tienen, no porque puedan contribuir a incrementar el grado de seguridad de la comunidad. Llegada la crisis la equiparación es una quimera.


Un debate largo y cansino en el que no vamos a entrar, donde si queremos hacerlo es en la inalcanzable equiparación. Sólo empleando fuentes de información de acceso público podemos comprobar que, al menos para la Guardia Civil, durante los últimos años se han hecho esfuerzos, incrementando las retribuciones por encima del IPC, tratando de crear la ilusión de que se busca la equiparación, pero que ha de alcanzarse con pequeños y progresivos incrementos. Una falacia porque a pesar de esos crecimientos el diferencial con las policías autónomas continúa incrementándose. Pero eso no es así para todos.


Entre el 2008 y 2009 hemos visto incrementos de alrededor del 6% en todos los componentes del sueldo, excepto para algunos colectivos. Entre marzo del 2008 y enero del 2009 el CES para el personal en situación de reserva activa con destino con el empleo de Coronel se ha incrementado casi un 15 % en algunos casos (pasando de 18500 hasta 24026, el diario El Mundo dixit), es decir, ya perciben de CES el sueldo de gran parte del personal que está en activo. En la mayor parte de los casos los destinos en 2ª actividad para estos coroneles se resuelven en una serie de labores de tipo administrativo-burocrático, sin gran capacidad de decisión y poca relevancia que constituyen una especie de recompensa a largos años de servicio. Desde ese presupuesto no cabe por menos que estar conforme a que se reconozca una dilatada labor profesional, pero en modo alguno ha de hacerse con tanta magnanimidad, porque si para los profesionales en activo no se puede alcanzar la equiparación, tampoco ha de hacerse para unos pocos privilegiados que estaban en los escalones más altos de la oficialidad, aunque que no lograran alcanzar su meta, el generalato.


Puede que ahí esté la explicación. No todos los oficiales de la Guardia Civil pueden llegar a General pero, para los que se quedaron a las puertas, se ha construido una especie de subterfugio que se ha resuelto en sufragar económicamente la frustración que supuso no alcanzarlo. Para ello los Presupuestos Generales del Estado se soslayan de tal forma que las subidas, de alguna manera irregulares, se hacen con cargo al componente de la parte del complemento específico que no se explicita en Real Decreto por el que se modifican determinados complementos retributivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que aparece a principios de cada año.


Mientras tanto la mayoría ha de asistir comprensiva a que no es posible alcanzar la equiparación. Tampoco es necesaria: los coroneles en reserva conseguirán cobrar como generales, los policías autónomos conseguirán que les sufraguemos su pase a la 2ª actividad. La gran mayoría de los Guardias Civiles somos una solidaria ONG: estamos en permanente sacrificio retributivo para que nuestros cuasi-generales y los ertzantzas alcancen una bien merecida remuneración en su 2ª actividad: nosotros tendremos una remuneración mala en la primera y aún peor en la segunda; pero es que además los pocos que son elegidos para realizar esta segunda actividad conseguirán con un complemento raquítico ahorrarle un sueldo a nuestro dadivoso (con las policías autónomas sólo) Estado porque en realizan hacen prácticamente los mismos trabajos (al menos del mismo tipo) que cuando estaban en activo.


Si fuera mediático esos incrementos tan poco transparentes, tal vez, un telediario cualquiera se iniciara con un pormenorizado análisis de lo inconfesable de dichas subidas. Al fin y al cabo, es bastante más dinero que el empleado por algunos en pagar a su sastre. Como no lo es queremos denunciarlo por irregular y poco solidario, al menos con casi el 95 % de los Guardias Civiles: los que están en activo.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Porque éramos poco militares

En la todavía reciente Semana Santa pasada todos hemos podido escuchar, con mayor o menor interés y devoción, el recurrente misterio referente a la naturaleza dual de Cristo, la divina y la humana; dualidad que sólo la fe la hace comprensible a los cristianos practicantes. Algo similar, tanto en el arcano como en la recurrencia, viene sucediendo a la Guardia Civil desde tiempos ignotos.
Como es fácil de deducir nos estamos refiriendo a esa dualidad entre lo militar y lo civil. Sin duda la fuente primaria para intentar entenderlo es la Ley de FCS, en la que se dice textualmente se trata de un Instituto Armado de naturaleza militar y en esa misma Ley se le impone a sus miembros la obligación de cumplir unos principios básicos de actuación idénticos al resto de los cuerpos policiales que son considerados institutos armados de naturaleza civil. Esa dualidad se pone de manifiesto en gran manera en tanto que a los guardias civiles han estado sometidos durante gran parte de su existencia al Código Penal Militar y al Código Penal (civil), por otro lado también es palmario la dualidad en tanto que sus funcionarios son de los pocos que tienen una doble dependencia ministerial, de Defensa e Interior.
Resulta evidente que esta carácter híbrido ha constituido durante muchos años una fuente de desasosiego, pero no para quienes están pensando. Muchos hemos pensado que la dualidad era mala, en tanto en cuanto lo militar sólo servía para coartar y cercenar derechos, algunas veces fundamentales. Los que eso pensaban sintieron un gran alivio cuando las leyes penales militares quedaron orilladas y pasaron a constituirse en un remedo de la fuente de represión que durante años constituyeron. Al mismo tiempo una ley de derechos y deberes nos situó, 30 años después del Ancien Régime, en una sociedad democrática moderna.
Sin embargo el desasosiego era mayor en quienes veían lo malo de la dualidad desde el otro polo, la civilidad. Y parece que ha ido in crescendo. La nueva Ley de Personal que hay que aprobar es:
  • Un corta y pega (cut&fix) de la Ley de la carrera militar (39/2007).
  • Curiosamente el propio borrador reconoce que la 39/2007 no es aplicable al Cuerpo.
  • Un sinfín de párrafos en las que aparece constantemente el calificativo militar (69 veces aparece militar, guardias civiles aparece 67).
  • Para colmo se va a crear un Centro Universitario del Cuerpo, pero los oficiales que se han de formar en él como han de pasar 2 años en la AGM, sólo lo emplearán durante la mitad de su formación. Sería similar a cursar 2 años de teología y 3 de informática (Deux ex Machina aplicado).

Tendremos un bodrio de ley de personal pero la dualidad se ha resuelto: la naturaleza militar se ha impuesto y ha devenido en algo más. A partir de ella los Guardias Civiles serán los más militares, en 2ª posición estará la cabra de la legión: a ella seguro que como mucho le han dicho sólo 68 veces que es militar, a pesar de que su coeficiente intelectual y racional es muy inferior a la media de los miembros del Cuerpo, o ¿no?

Los hitos hacia la unificación

AUGC-COO cree que la unificación ha de ser entendida como un intento, una propuesta de superar una situación de discriminación continuada, una discriminación que se ha extendido a lol argo de más de una década.

Por tanto no es el momento de ser cicateros en cuanto a la concepción de dicho proceso unificador, todo lo contrario, es preciso ser generosos y desde una amplitud demiras considerable aceptar que la fórmula idónea es conseguir una escala de oficiales lo más cohesionada posible que, aunque sólo en parte, palie un error que ha durado más de 10 años.


Para abordar ese proceso será necesario partir de unas premisas básicas:

  • Contamos con 4 escalas diferentes de oficiales que hay que unir en una sola. Todos y cada uno de los miembros de esas escalas son oficiales porque una ley (en última instancia) así lo decidió.
  • Aunque en la práctica los oficiales de 3 escalas han estado ocupando durante estos 10 años un lugar intermedio entre los suboficiales y los “auténticos” oficiales. Y esta nueva Ley de Personal ha de suponer superar esa situación discriminatoria e injusta.
  • El borrador está impregnado claramente de un componente voluntarista que ha buscado la prevalencia de una escala sin pararse en mientes, sin pensar que:
    • La titulación de licenciado de esa escala no está amparada por una certificación ANECA como en la universidad, que propiciara el tránsito de los títulos antiguos a los nuevos títulos de grado.
    • No ha tomado en consideración otro tipo de formación que la de origen militar, es decir:
      • No contemplan las titulaciones civiles, conseguidas desde la propia carrera militar y de acuerdo con el espíritu y la letra de la 2/86.
      • No se contempla tampoco la formación profesional dentro del Cuerpo.

De tal forma que no se piensa en unaunificación de 4 escalas en una, sino de la adhesión de 3 escalas a otra, sobrela premisa falsa de que esa escala está adaptada al EEES.


Desde AUGC-COO tenemos unas propuestas capitales para esa superación:

  1. Todos los oficiales han de ingresar en la misma escala única al unísono porque el imperativo que propicia la reunificación es el EEES. Esto se resuelve en:
    1. No han de existir cursos de complementos formativos como requisito previo
    2. Si tienen que existir dichos cursos habría que concebir el proceso unificador de forma bien distinta:
      • Sólo los que tengan una titulación universitaria real habilitante, no procedente de una convención jurídica que no puede actualizarse al EEES, pasarían a la escala única.
      • Los complementos formativos habrían de ser variados y de tipologías diversas:
        • De tipo académica para los que no tengan una titulación habilitante.
        • De tipo práctico para los que no han tenido contacto con la cotidianeidad profesional operativa, no administrativa.
        • De ambos tipos para algunos colectivos.

  2. Los hitos prácticos que constituyen nuestra propuesta son:
    1. Integración de todos los oficiales en la escala única al mismo tiempo
    2. Antigüedad en la escala como piedra angular en la que basar la integración.
    3. Complementos formativos: sí, pero:
      • No como un gasto superfluo que no aporte nada al trabajo (alguien que al día siguiente de la integración sigue realizando el mismo trabajo se le da un complemento formativo que supone un doble gasto: el trabajo que se pierde durante la formación y el dinero que cuesta esa formación)
      • No como una fórmula espuria de conceder titulaciones ex-nuovo.
      • Sí como una mejora personal, pero sobre todo profesional: dotar al mando del instrumental más adecuado para realizar su trabajo. Por ello consideramos que esos complementos formativos han de proporcionarse a quien cambia de destino para la realización de funciones que le son completamente desconocidas, por no haberlas desarrollado nunca.
    4. Conseguir la cohesión más fuerte posible en la nueva escala, que por primera vez constituye un output de un producto plenamente democrático. Intentando minimizar los impactos de los cambios:
      • Los cuellos de botella han de ser reducidos presentando una oferta atractiva como incentivo para el pase voluntario a la reserva activa.
      • Incentivos compensadores a las carreras profesionales truncadas con motivo de las reformas del 97, aunque sólo sean honoríficas (ascenso a un empleo superior en el pase voluntario a la reserva).
    5. La nueva escala ha de tener una perspectiva y prospectiva radicalmente distinta:
      • Un cuerpo policial no ha de sustentarse en una formación militar que informa poco su práctica diaria.
      • El siglo XXI demanda personal cada vez más especializado y el coste de especializaciones complejas es prohibitivo, de ahí el incremento de prácticas de outsourcing o aprovechamiento de la formación previa:
        • El acceso directo ha de primar el acceso de titulados o en vías de titulación.
        • Favorecer la promoción interna por el inmenso caudal experiencial que aporta al Cuerpo.
      • Conseguir unos centros de formación que aspiren a la excelencia, deshaciéndose del complejo de inferioridad respecto a las academias militares que sólo se basa en una envidia de la tradición que, en ocasiones, ha devenido en tradicionalismo. Centros que han de ser los únicos que den la formación que precisan los oficiales del Cuerpo.
      • Pensar en positivo. Por mucho que este discurso se considere no viable hay que considerar que, cuando se vive en un Estado de Derecho, cualquier decisión es viable siempre que esté dentro del umbral democrático marcado por la Carta Magna.

martes, 5 de mayo de 2009

El Sindicato de los Coroneles

Curiosamente mientras se sorteaban las cabezas de los "sindicalistas" del 18-Octubre por mejoras salariales, algunos ya se habían reivindicado por sí mismos. El pasado sábado amanecía El Mundo, 2/5/2009, en tirada nacional con la noticia del chanchullo de los coroneles que se han subido más de 4000 euros sus retribuciones . Quizás porque nunca hubo mejor sindicato que el de los Coroneles.

Todo estaba ya cocinado: los coroneles de la Guardia Civil se habían ya subido 4.000 euros en 12 meses, entre 2007 y 2008. El silencioso conflicto colectivo y la silenciosa huelga de los coroneles había tenido resultado, pero no del todo silenciosa, porque todo quedaba salpicado en los boletiones oficiales. Esta subida suponía un 23%.

No hizo falta ir con pancartas a la Castellana, ni exponerse a expedientes disciplinarios ni represiones, que probablemente apoyan. Sólo hizo falta transmitir su descontento por un sueldo injusto de unos 70000 euros anuales. Mientras, los tenientes coroneles, los comandantes y el resto de los oficiales, el 2%: que marca la Ley.

En nuestro propio periodico, AUGC adelantaba el chanchullo, junto a varias reivindicaciones, como productividades, etc, en un trabajo mayor de nuestra JDN Secretaría de Comunicación.

La noticia fue del máximo interés del partido de Rosa Diez, y ahora los altos mandos de la Guardia Civil tendrá que dar una explicación ante el Pueblo Soberano. Pero el fondo de la cuestión es que burlando el control del Gobierno, han utilizado la recatalogación de puestos de trabajo para su propio beneficio. En el resto de organismos publicos suele discutirse estas cuestiones previamente con los sindicatos, pero aquí eso no interesa, al menos a unos pocos. A Dios Gracias que ahora al menos nos reconocen como asociaciones profesionales, pero ¿qué pasa con el Sindicato de los Coroneles?

[Lee aquí el articulo]

sábado, 2 de mayo de 2009

Y a pesar de todo... gira

Efectivamente. Aunque no se ha empezado con un exceso de buena voluntad parece que esto avanza.

La semana que acaba se ha saldado con un impulso hacia la aprobación del reglamento del Consejo y ésta se augura decisiva porque, probablemente, se empezarán a lo que afecta directamente al tema de la unificación. Por ahora no se puede adelantar gran cosa, conforme se vaya disponiendo de más información os la transmitiremos.

Hemos de pedir disculpas porque un problema técnico ha hecho que los enlaces que funcionaban hasta ayer hayan cambiado. Para acceder al blog el enlace es:
http://augc-comisiondeoficiales.blogspot.com/
Todos los que lo tuvieran almacenado en favoritos que cambien el que tenían por éste.

Como decía, esta semana se debatirán las grandes cuestiones que afectan a la unificación, por lo que todo el quiera aportar algo pueden ponerse en contacto con los que tendremos que negociarlo:

augc-coo@gmail.com
augc-coo@hotmail.com